Hoy en Jueves de Cine Chileno seguimos compartiendo las obras más vistas de nuestro ciclo de 2020, El Pacto de Adriana (foto arriba) y Fiebre Austral.
Ahora, destacando a las mujeres creadoras que trabajaron para forjar elementos esenciales de cada filme: Melisa Miranda y Emilia Martin.
Miranda es una de las montajistas de no-ficción emergentes más destacadas de Chile, editando El vals de los inútiles de Edison Cajas (Mar del Plata, 2013), El viaje de Monalisa de Nicole Costa (DOC NYC, 2019), Pampas marcianas del Colectivo MAFI así como Albertina y los muertos de Cesar Borie.
En El pacto de Adriana de Lissette Orozco (Berlinale, 2017), uno de los documentales chilenos más emblemáticos del último tiempo, Melisa tejió lo personal y político para generar una reflexión sobre las huellas de la Dictadura de Pinochet.
Al intercalar material de archivo con grabaciones autobiográficas, Miranda construye un montaje potente que nos impulsa a desmantelar el pasado oscuro de nuestro país, y también de nuestras propias familias.

De la Escuela de Cine al mundo
En Fiebre Austral de Thomas Woodroffe (Venecia, 2019), la directora de fotografía Emilia Martín muestra su impecable ojo con un tratamiento que desliza la delgada línea que existe entre el placer y el dolor.
Martín expone este límite de manera pictórica, con imágenes remiten a preguntas sobre el cuerpo, la soledad y la ruptura entre la luz y la oscuridad.
Tras su estreno en Venecia, el corto fue exhibido en Nest Film Students del Festival de San Sebastián, Shortcuts de TIFF y NYFF.
La talentosa directora de fotografía también participó en Litre, corto de Sebastián Salfate (FicValdivia, 2020) y está desarrollando la propuesta fotográfica de Bloques erráticos, ópera prima de Woodroffe.













