HAZ CLIC PARA VER ZOOLÓGICO
HAZ CLIC PARA VER VERANO 98
En esta edición de Jueves de Cine Chileno estamos mirando en profundidad a un efervescente género clave de nuestra cinematografía contemporánea, adentrándonos en relatos coming-of-age que cautivaron audiencias mundiales en sus momentos de estreno y que vuelven con fuerza para hacernos sentir el pulso de la adolescencia. Zoológico (2011) de Rodrigo Marin y Verano 98 (2015) de Valentina Azúa son obras que plasman con una sensibilidad pop y nostálgica las inseguridades e incertidumbres de la juventud chilena, atravesando la inocencia, la sexualidad y el descubrimiento.
En Zoológico, Marin construye un Santiago donde reinan los centros comerciales, el internet, la pornografía, la violencia y el aburrimiento. Personajes de clase acomodada se encuentran y entrecruzan en una película que transmite la angustia y la frustración que acompañan la búsqueda de identidad, no solo personal, sino también de una ciudad latinoamericana americanizada, intentando ser otra para no tener que enfrentarse a sí misma. Marin graba las pausas y la contención emocional de sus actores (Alicia Luz Rodríguez, Hector Morales, Luis Balmaceda) con una mirada auténtica, empática y sorpresiva. Exhibida en festivales como Miami, Toulouse y Valdivia, este filme de a comienzos de esta década es un hito monumental del coming-of-age chileno.

Actualmente, Marin está pronto a estrenar su esperado cortometraje Que nada arruine este día, sobre una joven familia que deciden ir al concierto de la banda The Cure. El blanco y negro en que está grabado el corto acentúa la frustación de los personajes, acompañado por las potentes actuaciones de Giannina Frutero (Ema) y Gastón Salgado (Algunas Bestias). La música es un elemento emocional importante en el corto, al igual que en Zoológico.
En el premiado corto Verano 98, Valentina Azúa centra su punto de vista en la construcción emocional y plástica del fin de la niñez y la culminación de la década de los noventa. Cuando los padres de Camila (11) viajan fuera de la ciudad, la dejan a cuidado de sus hermanas mayores, de las cuales Camila quiere escabullirse para poder integrarse al grupo de amigos del barrio. La convivencia de las hermanas, el primer beso y un álbum de láminas de los Backstreet Boys son hitos que representan un cambio significativo en la vida de Camila. Con un tono ligero y confidente Azúa compone un relato universal, galardonada en el Festival Internacional de Cine Huesca y en SANFIC en 2015. Actualmente, Azúa trabaja en el guión de su esperada ópera prima Retrato Sin Nombre No16.













