Es de conocimiento público que en Chile las mujeres llevan la delantera en cuanto a montaje de cine se trata. Contamos con talentosas representantes de esta disciplina que han llegado a temprana edad a obtener reconocimiento nacional e internacional por sus labores. Una de las profesionales que cada día agrega más títulos a su filmografía y que, hoy en día, trabaja con jóvenes y consagrados talentos nacionales es Valeria Hernández.
Hernández estudió Dirección Audiovisual y su carrera cinematográfica ha sido fructífera, construyendo largometrajes y cortometrajes de ficción y no ficción, además de realizar labores de publicidad, videoclips y videos promocionales. Ha participado en importantes instancias de formación como el Berlinale Talents, del Festival de Berlín, y es la responsable del montaje de destacadas cintas nacionales como Mala Junta de Claudia Huaiquimilla, El hombre del futuro de Felipe Ríos, Enigma de Ignacio Juricic, La memoria del agua de Matías Bize, entre otras.
Desde su casa, la montajista responde esta entrevista y cuenta detalles de cómo ha sido su crecimiento laboral y ciertas claves que la han llevado a construir una prolífica carrera que nos tiene expectantes.
1.- Cuando te encuentras en la primera etapa de un proyecto, ¿cómo es el acercamiento a las imágenes con las que vas a trabajar?
Normalmente entro en los proyectos antes de rodaje, así que el primer acercamiento es desde el guión. Una vez que las imágenes existen, lo primero que hago es hacer un visionado muy consciente del material, no solo para saber con qué cuento para trabajar, sino porque esa va a ser “la única vez” en la que estaré más cerca de ser espectador y no parte del equipo. Luego, se toman notas, se comenta con la/el directora/director… todo de forma bien intuitiva, rescatando las primeras impresiones.
2.- ¿Cómo ha evolucionado tu manera de realizar montaje desde tus cortos de escuela hasta las películas que has realizado recientemente como “El hombre del futuro”? ¿Cuáles han sido los mayores aprendizajes y retos?
Yo creo que la evolución está marcada por la experiencia y las “horas de vuelo” que una tiene. Cuando estaba empezando, a veces costaba más llegar a soluciones y conclusiones. Una se da más vueltas, se enreda más en cómo lograr lo que quiere lograr. Con el tiempo ese proceso es más fluido y hay más asertividad en la ejecución de lo que se busca (aunque lo que se busque puede igual no funcionar). Por ahí también va el reto de saber que no hay “una forma universal” de narrar, sino que cada película debiera ser única y que hay que dejar que la experiencia también se ponga al servicio de lo nuevo u original.
3.- “Algunas bestias” tuvo su estreno en San Sebastián y la reacción del público fue feroz, muy aplaudida (premio a Mejor Director incluido), ¿qué podrías contarnos acerca del proceso de montaje de esta película que está pronta a estrenar?
Ese fue un co-montaje con Jorge (Riquelme), el director. Ya habíamos tenido una experiencia similar en “Camaleón” y ahora se sumaba la dificultad de que él estaba fuera de Chile para esta etapa. Lo grato de co-montar era que nos íbamos sorprendiendo con aciertos de cada uno (casi desde la vereda del espectador), y eso traía ideas bien frescas a la película.
Creo que lo que más marcó ese proceso fue descubrir el relato coral y paralelo que finalmente está en pantalla. Una vez que empezamos a de-construir lo que se había filmado, la película agarró fuerza y se “desató” el relato.

4.- En entrevista con tapiz.org aseguraste que “no asistes a rodajes”, ¿eso es porque prefieres tener una mirada objetiva sobre las imágenes? ¿Cómo va cambiando esa relación con el material en la medida que vuelves a ver una y otra vez lo mismo? ¿Es posible mantener esa "objetividad?"
Estar alejada del set permite mantener una objetividad sobre el material. Yo siempre digo que me creo toda “la magia del cine” porque salvo que alguien del equipo me lo diga, nunca me doy cuenta de cuando una locación es una mezcla de varias locaciones, ni cosas así; tampoco sé si una escena demoró mucho en hacerse o las contingencias del rodaje mismo. Toda esa distancia ayuda a ser un par de ojos “no contaminados” que solo ven lo que está en la pantalla y no lo que hay detrás de eso. Lo que sí ocurre es que después de mirar tantas veces el material, hay que buscar formas de refrescar la mirada: una es tomando distancia del proyecto un par de días, otra es hacer visionados para nutrirse de nuevas opiniones.
5.- Es interesante reflexionar acerca de la relación entre lo intuitivo vs. lo narrativo en el montaje, ¿cómo crees que se va configurando esa relación en el proceso de ensamblar las obras?
No sé si es una relación de “versus”. Creo que ambas son dos brújulas que un montajista debiera tener bien calibradas y saber cuándo se recurre más a cada una. El proceso de ensamblaje requiere mucha sensibilidad en ese sentido, de saber guiarse por lo intuitivo, pero ser (si la obra lo necesita) una guardiana de lo narrativo también. En la mezcla y equilibrio de esas dos pulsiones está finalmente lo que da forma a la película.
6.- ¿Cuáles son para ti los tres principios para ser una buena montajista?
Pienso en varias cosas y, a la vez, me cuesta decidirme por tres. Creo que es una mezcla entre ser intuitiva, pero paciente; libre pero, ordenada y crítica, pero constructiva.
7.- Has trabajado en documentales como “Los castores” y ficciones como “Enigma”, además de las cintas anteriormente mencionadas, ¿es algo que ha ido ocurriendo orgánicamente a lo largo de tu carrera?
Sí, aunque por lo general tiendo a la ficción.

8.- Respecto a lo anterior, en el mundo del cine cada vez existe menos necesidad de otorgar géneros a las películas, ¿crees que existe una diferencia entre el montaje de una cinta documental y una de ficción?
Creo que hay una diferencia en los procesos de montaje y construcción de la película. Por lo general, la ficción está muy acotada a un guión y a una cantidad de material limitado (salvo el comodín de volver a filmar) y desde ahí se construye y propone. Me ha tocado trabajar en documentales que siguen esa misma línea -de guión y material acotado- y otros que aún están en la búsqueda de un guión mientras ocurre el montaje, y que siguen generando materiales durante ese proceso. De todas formas, cuando la obra ya está más armada una se entrega a que es una película (que puede pertenecer a un género), pero que debería defenderse por sí sola.
9.- ¿Cuáles son los momentos que consideras que son los más importantes en la relación que se configura entre un (a) director (a) y montajista? ¿Tienen que compartir un punto de vista en común o es la mezcla entre ambos puntos de vistas lo que genera una obra interesante?
Esa relación es como irse de viaje con alguien, y tal como una lo hace en un viaje, hay un momento de planificación previa, de conocerse, de adaptación, etc. En ese sentido creo que todo el recorrido es importante, no sé si hay un momento más importante que otro.
En cuanto al punto de vista, como montajista estoy para colaborarle a una directora/director en lo que quiere contar y cómo plasmar su mirada. Eso no quita que haya un diálogo constante entre ambos, que incluye semejanzas y diferencias de opinión. Sin duda, ese proceso enriquece la obra. Lo importante para mi, es saber que directora/director y yo estamos remando hacia el mismo objetivo, buscando formas de hacer la obra lo más interesante, atractiva y potente que podamos.
10.- Y para finalizar: ¿cuáles son tus metas o tus sueños como montajista? ¿Cómo vislumbras que continuará el camino del cine chileno en unos años más?
Como estamos en modo pandemia y estallido social, me cuesta pensar en metas laborales y sueños inmediatos. Sin embargo, más allá de la incertidumbre del momento, espero seguir participando de proyectos interesantes y originales, en los que sienta que pueda aportar, pero que también me desafíen a seguir aprendiendo.
Respecto al cine chileno, creo que hay talento, historias, ganas, conocimiento, pero son muchas las dificultades para ponerlo en práctica. En ese sentido, veo que el camino de éste (más aún por el momento en el que estamos) depende mucho de tener las condiciones adecuadas para que pueda seguir creciendo y consolidándose, para que sigan haciendose películas y series que se sumen a todos los buenos frutos que ha habido hasta ahora.













