¡Hoy comienza un nuevo Jueves de Cine Chileno!
Tal como adelantamos hace dos días con el regreso de los Martes de Series, queremos recordar, en un momento que los confinamientos están volviendo alrededor del mundo, que la motivación de estos ciclos es conseguir en el cine un espacio de encuentro.
El año pasado, mostramos 44 largometrajes y 50 cortometrajes que fueron vistos por más de 63.500 personas.
Además, un 40% de las obras estaban dirigidas por mujeres, 60% fueron películas de ficción y 40% documentales.
Durante las 80 semanas del programa, atravesamos lo político y lo poético, los nichos y lo masivo, con cintas que plantearon reflexiones sobre la violencia, la desigualdad, el cuerpo y el poder; así como la resistencia mapuche y el racismo en Chile.
Nos mueve e impulsa la posibilidad de seguir difundiendo las obras de nuestros talentosos directores y creadores, trazando puentes de reflexión y diálogo a través del cine.
Pronto volveremos con una programación completa, pero por mientras, te invitamos a ver (¡o volver a ver!) estas joyas a mano de Nayra Ilic y Flavia Contreras.
Ambas son dos de las directoras más vistas de nuestra edición 2020. Y plantean profundas exploraciones sobre lo íntimo y lo político y que a partir de hoy -y durante una semana- podrás volver a descubrir.
Este jueves: La ensoñación de lo cotidiano
En Metro cuadrado, estrenada en 2011 en el Festival de Palm Springs, Nayra Ilic narra una crisis entre una joven pareja que decide comenzar a vivir juntos, cuestionando la noción tradicional de familia a través de la observación de la vida diaria, dejando de lado los clichés de la vida en pareja.
Ilic sitúa al espectador en un lugar de voyeurismo, observando detalladamente la relación de los personajes con su entorno, poniéndonos como testigos de sus espacios personales y haciéndonos notar cómo una persona, estando acompañada, puede sentirse completamente sola.
Estrenada en 2019 en el Festival Visions du Réel, En todas partes y aquí, de Flavia Contreras, traza un mapa de la ensoñación.
Desplazándose hacia la construcción de un territorio imaginario, un lugar compuesto por la disputa entre lo individual y lo colectivo, sus intentos por captar lo autobiográfico y su intersección con la historia política de Chile crean una poética visual utópica.













