En esta nueva edición destacamos dos obras LGBTIQ+ que abordan lo queer desde una postura disidente, que defienden la necesidad de expresión tanto en el retrato de identidades marginadas como en el abrir un espacio para un cine nacional arriesgado y valiente.
El largometraje Casa Roshell de Camila José Donoso, producido por Tonalá Lab e Interior XIII (México/Chile) -estrenado en la Berlinale 2017- y el cortometraje Locas Perdidas de Ignacio Juricic, producido por Mariana Tejos -estrenado en el Festival de Cannes 2015- son dos películas que rompen con la violencia homofóbica de nuestra sociedad y a partir de hoy están disponibles para ser visualizadas por una semana y de manera gratuita en todo el mundo.
En los últimos años, el cine chileno ha resonado alrededor del mundo por retratar personajes LGBTIQ+, siendo Una Mujer Fantástica (ganadora del Oscar en 2018 a Mejor Película Extranjera), el ejemplo más claro. Otras obras de estas temáticas que han sido exhibidas en grandes certámenes han sido Blokes de Marialy Rivas, estrenada en el Festival de Cannes; Nuncas vas a estar solo de Alex Anwandter, ganadora del Teddy Award en la Berlinale 2016; El príncipe de Sebastián Muñoz, ganadora del Queer Lion en el Festival de Venecia, entre otras.

El patrón queer de nuestro cine es una tendencia interesante y es hipnotizante ver cómo las y los cineastas nacionales han llevado sus reflexiones, rabia e impotencia generada por un sistema violento hacia la expresión fílmica. Las esperanzas, alegrías y la creación de nuevas subjetividades de una comunidad diversa también están presentes en estos retratos cinematográficos.
En Casa Roshell, Donoso establece una exploración documental híbrida sobre un bar queer ubicado en Ciudad de México, convirtiendo a personas reales en personajes y utilizando técnicas observacionales para crear un mundo ficcionado. Aquí, las personas viven su sexualidad e identidad de género de manera libre, habitando dentro de un refugio resguardado, donde la violencia reside fuera de cuadro. Una cinta que construye intimidad a la vez que nos acerca al mundo único de esta idea de “casa”, donde confluyen encuentros y desencuentros amorosos, donde entre performances políticas y playbacks se habla de frustraciones, de sueños y de los deseos más innatos.
La carrera de Camila José Donoso fue impulsada tras el estreno de su opera prima Naomi Campbell, co-dirigida con Nicolás Videla, en FICValdivia y CPHDOX, Dinamarca. La película tuvo un largo recorrido y fue alabada por la crítica tanto en Latinoamérica como en el mundo, participando en encuentros como Indie Lisboa, BAFICI, Dock Leipzig, entre otros. Sin ir más lejos, en 2015 se exhibió en el Museo Reina Sofía en España y en el Lincoln Center durante el Festival Art of the Real en Nueva York. En 2017 vino Casa Roshell y dos años después, Donoso estrenó su tercer film titulado Nona. Si me mojan, yo los quemo, en la principal sección competitiva del Festival de Cine de Rotterdam (2019), uno de los certámenes cinéfilos más prestigiosos del mundo, cinta que continuó su recorrido por espacios como el Festival de Jeonju, confirmando la ascendente y promisoria carrera de la directora chilena que, actualmente, está escribiendo un guión sobre la Guerra del Pacífico desde el punto de vista de una mujer afrodescendiente; y, eventualmente y según como siga todo en el mundo, rodará "Antritropical", una película protagonizada por mujeres, en su mayoría inmigrantes, en los no tan populares hoy, café con piernas.
Haz clic aquí ver CASA ROSHELL// Clave: roshellterranova
En Locas Perdidas, Juricic se basa en un hecho ocurrido en Chile hace más de 20 años, cuando la Brigada de Delitos Sexuales de Investigaciones de Chile allanó un club nocturno de transformistas. Su sinopsis narra: En el año 1996, tras ser detenido y fichado por la policía de investigaciones en un allanamiento televisado a la discoteca donde trabajaba como transformista, Rodrigo (18) vuelve a su hogar con el temor de que su madre y hermanas lo vean en el noticiario de esa noche, por lo que mientras se arreglan para asistir a un matrimonio, planea huir con su pareja Mauricio (48), un peluquero amigo de la familia.

En 28 minutos, el director establece una reflexión acerca de las múltiples capas homofóbicas en nuestra sociedad, tanto a nivel policial, mediático y familiar. Las formas en que estas tres fuerzas se conjugan para silenciar identidades disidentes son exploradas a través de planos llenos de profundidad óptica, donde acciones y diálogos se intercalan para crear un sentido polifacético.
El cortometraje fue premiado en Cannes 2015, recibiendo el segundo premio de la Cinéfondation y la Queer Palm al mejor corto LGBTIQ+ de toda la selección oficial. Cuenta con las actuaciones de Andrew Bargsted y Roxana Campos.
El cine de Ignacio Juricic se caracteriza por ser formalmente ambicioso y estilísticamente intrépido, manteniendo múltiples capas visuales y auditivas ocurriendo en simultáneo, explorando cuerpos y sexualidades disidentes, y cuya voz autoral ha sido premiada de manera global. Su opera prima Enigma, también producida por Mariana Tejos, fue estrenada en 2018 en el Festival de Cine de San Sebastián (competencia Horizontes Latinos) y ha sido parte de diversos festivales alrededor del mundo. Actualmente, Juricic se encuentra desarrollando su segundo largometraje.













