HAZ CLIC PARA VER AURORA
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Hoy tenemos una edición especial: para celebrar el día del estreno mundial de Tengo miedo torero de Rodrigo Sepúlveda en la sección Le Giornate degli Autori del Festival de Venecia, estamos presentando la película previa del aclamado director: Aurora (San Sebastián, 2015). Mientras las expectativas para Tengo Miedo Torero no paran de crecer, Aurora nos entrega pistas claves para entender la mirada autoral y ser parte de la trayectoria cinematográfica de Sepúlveda. Junto con este filme también te invitamos a ver el cortometraje de la talentosa directora y montajista Melisa Miranda, Médula (IDFA, 2014). Ambos filmes atraviesan difíciles preguntas sobre la maternidad y el duelo, uno desde la vereda de la ficción basada en hechos reales y el otro desde el documental autobiográfico.

En Aurora, Amparo Noguera (Vendrá la muerte y tendra tus ojos) encarna a Sofía, una profesora en vías de adoptar a una menor que lee en el diario que una recién nacida ha sido encontrada muerta en un basural. La mujer se obsesiona con el destino de la criatura que, legalmente, no tiene derechos ni a un nombre ni a ser enterrada. Sofía inicia una lucha legal para sepultar a “Aurora” con profundas consecuencias para su vida.
En una entrevista con CinemaChile en 2015, Sepúlveda nos contó sobre las semillas creativas que dieron vida a Aurora y los hechos reales que inspiraron el guión: “Me interesó el caso porque era difícil de entender, pero muy conmovedor”. El papel de Noguera fue inspirado por una mujer que en la vida real se llama Bernarda y vive en Puerto Montt (sur de Chile), que adopta y entierra a bebés encontrados en un basural. Rodrigo explicó que cuando la conoció “había enterrado a tres niños y hoy ya ha enterrado a cinco, además que adoptó a otros dos niños vivos”.
En Aurora, Sepúlveda se consolidó como realizador experto en dirigir actores, transmitiendo el pulso emocional de Noguera que atraviesa diversas emociones difíciles en el filme. La película también cuenta con las potentes actuaciones de Luis Gnecco (Neruda) y Jaime Vadell (Post mortem) y fue montada por José Luis Torres Leiva (El viento sabe que vuelvo a casa) y Andrea Chignoli (Araña). Fue producida por Forastero, la misma casa productora tras Tengo miedo torero.
Por otro lado, Médula explora la maternidad con el mismo nivel de profundidad y lenguaje reflexivo, pero ahora desde las experiencia personal e íntima vivida por la directora del filme, Melisa Miranda. Mezclando material de archivo con fragmentos evocativos, el corto indaga en las secuelas que dejó un derrame cerebral en la madre de Miranda. Con un montaje alucinante, la directora busca la memoria perdida de una mujer que no llegó a conocer realmente y que ahora es más indescifrable que nunca. A través de la sinceridad expresiva el filme busca la manera de recuperar la imagen perdida de un cuerpo que ella nunca logró comprender.

Con un éxito rotundo en festivales alrededor del mundo, fue estrenado en IDFA (Festival de Documentales de Ámsterdam), exhibido en Irak, Ecuador e India y premiado en el Festival de Lakino de Berlín, Surdocs, Femcine y el Festival de Iquique, entre otros.
Melisa Miranda se ha alzado como una de las montajistas documentales más importantes de Chile, liderando la edición de filmes como El pacto de Adriana de Lissette Orozco (Berlinale, 2017) y El viaje de Monalisa de Nicole Costa (IDFA, 2019), entre muchos otros. Actualmente, trabaja en la finalización del montaje de Albertina y los muertos de Cesar Borie y en el montaje Las cautivas, documental peruano de Natalia Maysundo. También se encuentra retomando la dirección con el largo documental Los días sin nombre, en proceso de escritura.













