Esta semana en Jueves de Cine Chileno realizamos un viaje algunos años atrás para presentar cuatro cortometrajes que fueron realizados en el marco de "Chile Factory", programa de creación organizado por CinemaChile en colaboración con la Quincena de Realizadores de Cannes en 2015.
"Chile Factory" fue un proyecto que reunió los esfuerzos de instituciones chilenas como CinemaChile y el Consejo del Arte y la Industria Audiovisual (CAIA) y que tuvo por objetivo impulsar la carrera de cuatro jóvenes directores chilenos. Ignacio Rodríguez, Matías Rojas, Teresita Ugarte y Manuela Martelli junto a Amirah Tajdin (Kenya, Dubai), Mariko Saga (Japón, Polonia), Ofir Grazier (Israel, Alemania) y Sara Rastegar (Francia), formaron duplas creativas generando interesantes propuestas audiovisuales que fueron estrenadas en el encuentro francés.

Martelli y Tajdin trabajaron juntas en el proyecto Marea de tierra, historia que narra un potente retrato sobre la sororidad entre mujeres a pesar de las diferencias de clase y contexto social. Mientras que Rojas y Saga crearon la obra Necesito saber, una tensa producción que abre la pregunta ¿cómo hacemos frente al abuso infantil cuando incluso las propias legislaciones no garantizan la seguridad o la justicia?
Rodríguez y Rastegar realizaron El llano de la paciencia, un relato lleno de comedia y complicidad en donde dos viejos amigos se reencuentran para desenterrar un tesoro que habían escondido en el desierto. Por otro lado, Ugarte y Graizer efectuaron un ejercicio de memoria a través de La discoteca, cortometraje que recuerda a los centros de tortura que existieron durante la dictadura militar de Augusto Pinochet y que aborda cómo los asesinos y torturadores siguen impunes.
Entre los actores que participaron en esta memorable iniciativa están Blanca Lewin, Paula Zúñiga, Jaime Vadell, José Soza, Tomás Vidiella y Luis Dubó. Los rodajes se realizaron en lugares como Puerto Natales, Chiloé, el desierto de Atacama y Santiago Centro, impulsando los paisajes nacionales como destinos para la producción y grabación cinematográfica internacional.

Chile fue el tercer país que formó parte de este programa, siendo antecedido por Taipei Factory (2013) y Nordic Factory (2014). Tras la experiencia, Martelli comentó “en ese rico ambiente multicultural, el placer de filmar una película era como un sueño hecho realidad. Siempre estaré agradecida." Mientras que Ugarte aseguró: “Chile Factory es un proyecto compuesto por muchas capas que me han ayudado a crecer en diferentes áreas tanto personal e interpersonal”.
Disfruta viendo los cortometrajes en los siguientes enlaces:













