Este año Chile vuelve con fuerza a presentarse en El Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz (Francia), con cuatro películas en selección y dos en la muestra especial, nuestra cinematografía sigue demostrando su vitalidad y trascendencia narrativa, manteniendo su lugar como una de las más importantes de América del Sur.
Desde el 28 de septiembre al 4 de octubre, directores tan diversos como Leonardo Medel, Francisco Bermejo, Jerónimo Rodríguez y Nicol Costa estarán representando a Chile en uno de los puntos de encuentros más importantes para el cine de Latinoamérica en Europa, con obras nacionales que demuestran su enorme capacidad de traspasar idiomas y fronteras y conectar con audiencias europeas.
La encargada de abrir la 29 edición de Biarritz es la cinta Lina de Lima, película de la talentosa directora María Paz González, que también se encuentra participando en la Competencia de Ficción. El filme es una historia de inmigración peruana en Chile esbozado por secuencias musicales y de ensoñación, protagonizado por Magaly Solier (La teta asustada) y que ha recorrido festivales como Toronto, Palm Springs y Mar del Plata. González ha construido una película que sigue viajando más de un año después de su estreno, cautivando miradas por su originalidad formal y la empatía con sus personajes.
PELÍCULAS EN SELECCIÓN

Además de Lina de Lima, en la competencia de ficción estará La Verónica de Leo Medel, filme distribuida internacionalmente por Films Boutique y que llega a Biarritz después de su gran acogida en San Sebastián. Una cinta claustrofóbica que reflexiona en torno a la conexión y desconexión que genera la virtualidad, donde la potencia actoral de Mariana Di Girolamo (Ema) es un hito excepcional dentro de los performances de 2020.
El otro de Francisco Bermejo, uno de los documentales chilenos más importantes del año y ganador de la competencia Burning Lights de Visions du Réel, también aterriza a Biarritz para seguir su recorrido mundial. La película, que se centra en un hombre aislado socialmente que reside en un acantilado, construyendo una visión poética sobre la soledad y la salud mental.
Uno de los estrenos mundiales que brindará Biarritz es el primer cortometraje documental de Ana Edwards llamado Mundo, que explora el extendido fenómeno de la conversión evangélica entre los pueblos autóctonos de América del Sur. Con delicadeza, el filme muestra cómo la tierra se está convirtiendo en un lugar hostil, en donde un mundo se eclipsa para dejar lugar a otro.
FOCO “LATINOS VIVIENDO EN USA”
Todos los años, el festival elige un foco específico y este año la lupa está puesta en Latinos viviendo en USA. Una sección contingente que pone en el espectro diferentes cintas que abordan aspectos relacionados a la migración, que dialoga con diferentes obras nacionales que vacilan entre retratos de la inmigración y el exilio.
Desde Chile estarán presentes El viaje de Monalisa, de Nicol Costa, documental que aborda la vida en Nueva York de Ivan Ojeda (Monalisa), donde se desempeña como trabajador/a sexual, travesti y artista. El filme nos transporta a su mundo, en sus experiencias con sus amigas, sus clientes, allí donde reina la soledad, la enfermedad y la muerte y donde a pesar de todo se desprende ternura, optimismo y pureza.
También se mostrará el Rastreador de estatuas, de Jerónimo Rodríguez, un filme que deambula entre paréntesis y digresiones, explorando visualmente el desaparecer y la identidad del exilio. A través de cortes de montaje y encadenamientos del relato, el documental-ensayo de Rodríguez nos habla de la pertenencia y arraigo.
Históricamente, Chile ha tenido una acogida sobrecogedora en el festival francés, incluyendo el estreno de películas como Los perros y El verano de los peces voladores, ambas cintas dirigidas por Marcela Said; La familia, dirigida por Gustavo Rondón (Venezuela, Noruega y Chile); Neruda de Pablo Larraín; El tío de Mateo Iribarren y el cortometraje No hay muerto malo, de Emilio Díaz. Este año, a pesar de la pandemia mundial, Chile mantiene su firme presencia en un festival clave para el desarrollo de la industria latinoamericana.














