Entre el 1 y el 3 de septiembre se llevará a cabo la segunda y última parte del mercado de series de ficción Conecta Fiction Reboot y en donde el proyecto nacional Vientos Patagónicos, producido por Invercine & Wood, fue el único chileno seleccionado para ser presentado en la prestigiosa sección Pitch Copro Series.
CONECTA FICTION ya tuvo una primera parte en junio pasado y en formato online, permitiendo que una destacada delegación nacional participe junto con profesionales de todo el mundo, pese a la pandemia que afecta al planeta.
En esta segunda y extraordinaria edición presencial, participará la destacada productora nacional María Elena Wood, quien lidera la serie en desarrollo Vientos Patagónicos, uno de los 12 proyectos seleccionados en la sección Pitch Copro Series. El espacio está enfocado en proyectos de ficción seriados que buscan socios y financiación y que tengan potencial para coproducirse entre América y Europa.

Vientos Patagónicos, creada por el guionista y dramaturgo Guillermo Calderón y Wood, a su vez productora ejecutiva, narra la historia de Alice Benoit (44), una analítica y fría periodista francesa que viaja a la Patagonia chilena decidida a encontrar a su padre, un turista perdido en las Torres del Paine al que no ha visto desde hace décadas.
Conversamos con María Elena Wood, una de las mujeres más fuertes de la industria televisiva nacional, quien contó nuevos detalles de la producción y cómo se prepara para la instancia del pitch, que se desarrollará el próximo 2 de septiembre en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra Baluarte en Pamplona–Iruña (Navarra).
- La presentación de Vientos Patagónicos en Conecta será un hito importante, ¿cómo te preparas para esta instancia y qué características crees que serán claves para atraer a productores internacionales?
Primero definimos lo que queremos comunicar: una historia envolvente e intrigante que sucede en un territorio único y poderoso; un equipo creativo y de producción sobresalientes; una coproducción internacional que reúne a jugadores de experiencia en primeras ligas. Tratamos de mostrar y expresar esas distinciones.
- ¿Cuáles dirías que son las claves de un buen pitch?
La clave es cautivar con la historia que quieres contar; destacar sus aspectos distintivos, lo que la hace única. Son muchas más las oportunidades y los riesgos en un pitch.
- Respecto de la serie, ¿cómo nació la idea y de qué manera la desarrollaron junto a Guillermo Calderón?
Guillermo Calderón quería experimentar con un thriller. Nosotros queríamos hacer un western en la Patagonia chilena. Nos unimos y creamos, junto a las guionistas Francisca Lewin y Anastasia Ayasi y el productor Patricio Pereira, un Noir en el sur del mundo.
- ¿Cuáles serán los principales desafíos que crees que les impondrá el rodaje?
Antes del rodaje tenemos el desafío de encontrar a los socios adecuados, que se enamoren de este proyecto y quieran ser parte de esta aventura. Que como dice Sebastián Krekeler, de ZDF, “es puro oro”.
- ¿Cómo evalúas el crecimiento que ha tenido Invercine&Wood en los últimos años?
Ha sido un largo y laborioso camino de identificar y atraer talentos, desarrollar un portafolio de proyectos, recorrer mercados, conectarse con los distintos actores de la industria nacional e internacional, cerrar acuerdos, conseguir financiamiento, producir, participar en festivales y empujar para que las series lleguen a las grandes audiencias mundiales.
- Para finalizar, ¿qué tan accesible (o no) crees que es hoy para la producción independiente chilena acceder a plataformas como Amazon o Netflix? ¿Cuáles dirías que son los conceptos que buscan las OTT internacionales a la hora de adquirir una producción u otra?
El talento audiovisual chileno tiene marca internacional. Eso es una ayuda. Nos juegan en contra la falta de políticas públicas que incentiven la producción en Chile lo que nos está dejando a la cola de otros países americanos, como Colombia; la escasez de fondos públicos para el audiovisual más la quiebra de la industria de la televisión abierta y lo pequeño de nuestro mercado. Para sobrevivir necesitamos crear incentivos y exportar y eso aún el estado no lo entiende, pese al gran aporte a la imagen país que hace la industria audiovisual y la gran cantidad de trabajo que genera.













