Damos inicio a un nuevo “Jueves de Cine Chileno” con obras atrevidas que han marcado nuestra cinematografía, y que llegan hoy para seguir abriéndonos paso a nuevos espacios en el cine a través de historias conmovedoras y apasionantes, que puedes disfrutar cada semana desde tu casa a través de www.cinemachile.cl
Esta semana nos acompañarán dos obras que tuvieron repercusión internacional en interesantes circuitos de nicho y que hoy están liberadas para ser vistas en todo el mundo. Las plantas, opera prima de Roberto Doveris y ALTIPLANO de Malena Szlam, son películas con formas particulares de ver y entender el mundo, con elementos narrativos y plásticos que empujan los límites de la vanguardia. El largometraje de Doveris fusiona técnicas de live-action y animación en un envolvente relato sobre el deseo; mientras que el corto de Szlam aborda el Desierto de Atacama y las dimensiones tanto materiales como afectivas de la práctica cinematográfica análoga.

Las plantas fue producida por Mimbre y Niña Niño Films, y estrenada en el Festival de Berlín en 2016, en la sección Generation 14+ dedicada a públicos juveniles, obteniendo la Mención Especial Jurado Joven Generation 14plus y el Grand Prix Jury de Generation 14plus. El elenco está integrado por Violeta Castillo (quien además compuso la banda sonora de la película), Mauricio Vaca, Ernesto Meléndez, Ingrid Isensee y Juan Cano.
Descrita por Variety como un “thriller psicológico con un fuerte componente sexual, en una original cinta adolescente mezclada con cultura pop”, el filme se centra en Florencia, una muchacha de 17 años que se ve obligada a cuidar de su hermano en estado vegetal. Intentando sobrevivir sin dinero ni nadie que cuide de ellos, la joven descubrirá un cómic llamado “Las Plantas” que versa sobre la invasión de espíritus vegetales durante la luna llena, y comenzará a tener un evidente interés por su propia sexualidad.
En Las plantas los elementos de la cultura popular, como la historieta, se transformarán en la herramienta a través de la cual Florencia podrá superar su realidad y salir del lugar de la víctima, empoderándose en un juego sexual que es peligroso, pero que al mismo tiempo es la única forma de sobrevivir en un mundo donde todo se derrumba. Así, el relato subvierte la mirada, entremezclando la fantasía y la rutina para generar una oda al despertar sexual y feminismo, con un tratamiento poco usual en el cine chileno. Una película inteligente, que mezcla géneros fílmicos para reflexionar sobre los roles de género en nuestra sociedad.
Roberto Doveris es un talentoso y multifacético director, productor, crítico y docente chileno. Con su compañía Niña Niño Films, ha participado en diversas películas y más de 50 videoclips, forjando una mirada que explora las intersecciones de lo pop, el pastiche y la disidencia sexual. Desde la premiere de Las plantas en la Berlinale, Doveris ha coproducido dos películas: Víctima Potencial de Nicolás Guzmán, que tuvo su premiere en el Festival Internacional de Cine de Tallin (Estonia), y El príncipe de Sebastián Muñoz, ganadora del Queer Lion en el Festival de Venecia 2019. Actualmente está post produciendo El padeciente de la directora Constanza Fernández y preparando su segundo largometraje, Becoming Vixen.
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ALTIPLANO es un cortometraje de 16 minutos que fue filmado en la Cordillera de los Andes, en los territorios atacameño, aymara y calchaquí-diaguita, en el norte de Chile y noroeste Argentino, donde se desarrolla un universo geológico de salares ancestrales, desiertos volcánicos y lagos de colores. Fusionando la tierra con el cielo, el día con la noche, el latido con la montaña y el mineral con la nube iridiscente, ALTIPLANO revela un paisaje vibrante en que un sol azul amenaza con eclipsar una luna rojo sangre.
Nombrada como uno de los retratos de paisaje más potentes y sorprendentes de los últimos años por la revista fílmica Film Comment, ALTIPLANO llega a transformar la manera en que miramos nuestro entorno y las capacidades de registro de aquello. Utilizando el montaje de cámara para crear ritmos visuales evocados a través del choque de color y forma, en ALTIPLANO los paisajes desérticos pulsan y tartamudean, generando una reflexión sobre el corazón de un ecosistema amenazado por un siglo de explotación minera.

Producido por Szlam y Oona Mosna, esta cinta fue seleccionada en la prestigiosa sección de cine experimental Wavelengths del Festival de Cine de Toronto, iniciando una larga trayectoria por certámenes que incluyen al Festival de Rotterdam, New Directors/New Films (MoMA, Lincoln Center) y el Festival Internacional de Cine de Valdivia. Fue nombrada como TIFF’s Top Ten Canadian Short Films 2018, Best Experimental Short Film en el Festival de Melbourne; Mención Honrosa en el Festival de documentales Punto de Vista, entre otros reconocimientos.
Malena Szlam, artista y cineasta, actualmente reside en Montreal (Canadá). Su trabajo se sitúa en la intersección del cine, la instalación y la performance y explora la relación entre el mundo natural, la percepción y el proceso intuitivo. La poética desarrollada en su obra time-based y las técnicas de montaje en directo en cámara en formatos de 35mm, 16mm y Súper 8mm abordan tanto las dimensiones materiales como afectivas de la práctica cinematográfica análoga. Esto es algo que ha explorado en su extenso cuerpo de trabajo, en obras como “Morfología de un sueño” (2018), “Lunar Almanac” (2013), “Anagrams of Light” (2011), entre muchas otras. Sus películas son distribuidas por Light Cone en Paris y CFMDC en Toronto.
La mezcla de sonido de ALTIPLANO estuvo a cargo de James Benjamin, Mamo Koba, Malena Szlam, y el sonido directo por Carlos Arias, James Benjamin, Susannah Buchan, Jacob Kirkegaard, Clive Oppenheimer, Ben Russell.













